En un giro estratégico de alto impacto, JP Morgan emitió un informe recomendando a sus clientes salir de las apuestas de «carry trade» en pesos argentinos es decir, inversiones de corto plazo en Lecaps y bonos ajustados por CER y migrar hacia activos en dólares. Aunque aplaude los avances en desinflación y disciplina fiscal, alerta sobre riesgos inmediatos por las elecciones, el fin de la temporada agrícola y posibles tensiones cambiarias.
Motivos detrás del cambio de estrategia
- Temporada electoral y agrícola en declive: la entidad advierte que el escenario favorable actual impulsado por cosechas y estabilización cambiaria está llegando a su fin, y el arribo de «ruido electoral» podría generar volatilidad.
- Salidas de reservas por turismo y dólar plano: la pérdida de reservas externas y una leve depreciación del peso tras alzas del dólar mayorista erosionan los márgenes de ganancia para inversores.
- Spread elevado y continua cautela del mercado: pese a las reformas y fondos del FMI, la prima de riesgo permanece por encima de los 700 puntos, reflejando la desconfianza persistente.
Resultado inmediato
La estrategia resultó rentable para los primeros inversores: entraron en abril en Lecaps con tasas superiores al 40 % y salieron con retornos cercanos al 32 %. JP Morgan aconseja ahora “tomar ganancias” y esperar a que se estabilice el entorno político para volver a ingresar.
Balance general
A pesar del cambio táctica de corto plazo, el banco mantiene una visión positiva del mediano plazo: reconoce logros en la baja de la inflación, la disciplina fiscal y la apertura cambiaría tras el acuerdo con el FMI. Sin embargo, insiste en que para sostener la confianza será clave que el Gobierno atraviese la etapa electoral sin sobresaltos.
La recomendación de JP Morgan de salir del carry trade y refugiarse en dólares impacta directamente en la estrategia económica del Gobierno y el BCRA. La advertencia refleja un punto de inflexión: aunque las bases macro son sólidas, la inestabilidad electoral, la recesión agrícola y la presión sobre las reservas obligan a los inversores a actuar con cautela. El desafío para Milei será sostener la estabilidad hasta después de las elecciones de octubre para evitar una nueva oleada de salida de capitales extranjeros.

















