Las tensiones internas dentro del Gobierno de Javier Milei volvieron a quedar expuestas tras una nueva escalada en la disputa entre sectores cercanos a Karina Milei, Santiago Caputo y el entorno político de los Menem. En las últimas horas, crecieron las versiones sobre una fuerte preocupación dentro de la Casa Rosada debido al costo político que estaría asumiendo el propio Presidente al salir públicamente en defensa de dirigentes cuestionados dentro de su espacio.
El conflicto tomó mayor visibilidad luego de que Javier Milei respaldara públicamente a Martín Menem y relativizara las denuncias vinculadas a la denominada cuenta “Periodista Rufus”, señalada por distintos sectores como parte de operaciones digitales utilizadas en la interna oficialista. El mandatario sostuvo que existió una maniobra “prefabricada” para perjudicar al titular de la Cámara de Diputados, intentando contener así el impacto político del escándalo.
Sin embargo, dentro del propio oficialismo comenzaron a surgir cuestionamientos sobre la estrategia impulsada por Karina Milei para sostener políticamente tanto a los Menem como al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien continúa bajo presión por denuncias relacionadas con presunto enriquecimiento ilícito y manejo irregular de recursos públicos. Sectores libertarios consideran que la exposición permanente del Presidente en defensa de funcionarios cuestionados podría terminar debilitando su imagen pública y erosionando el discurso anticasta que impulsó su llegada al poder.
La interna también dejó al descubierto una creciente pelea por espacios de influencia dentro del oficialismo. Por un lado, el sector alineado con Karina Milei y los Menem intenta conservar el control político y territorial de La Libertad Avanza; por el otro, dirigentes vinculados a Santiago Caputo y las denominadas “Fuerzas del Cielo” comenzaron a marcar diferencias respecto a la conducción estratégica del Gobierno.
En este contexto, Manuel Adorni se convirtió en uno de los principales focos de tensión dentro del Ejecutivo. Aunque Milei mantiene públicamente su respaldo, distintos dirigentes oficialistas admiten en privado que el caso comenzó a generar un desgaste sostenido sobre la administración nacional. La oposición busca avanzar con pedidos de interpelación en el Congreso mientras continúan apareciendo cuestionamientos sobre el patrimonio y gastos personales del funcionario.
La situación política se agravó además por el impacto mediático de las disputas digitales y las filtraciones internas. En los últimos meses, las redes sociales se transformaron en el principal escenario de confrontación entre distintos sectores libertarios, exponiendo públicamente divisiones que hasta hace poco permanecían puertas adentro. Analistas políticos sostienen que este tipo de enfrentamientos debilita la capacidad del Gobierno para sostener cohesión interna en un momento económico y social delicado.
Al mismo tiempo, aliados parlamentarios y gobernadores cercanos al oficialismo comenzaron a tomar distancia de algunas decisiones estratégicas del Ejecutivo. El desgaste generado por los escándalos internos, sumado a la concentración de poder alrededor de Karina Milei, empezó a generar incomodidad en sectores que hasta hace pocos meses respaldaban de manera sólida al Gobierno nacional.
Dentro de la Casa Rosada existe preocupación por el impacto que estas disputas puedan tener sobre la estabilidad política del oficialismo y sobre la figura presidencial. Funcionarios cercanos al Presidente consideran que Milei está quedando atrapado en conflictos internos que desvían la atención de la agenda económica y afectan la narrativa de transformación política que impulsó desde el inicio de su gestión.
La oposición, meanwhile, busca capitalizar el momento de fragilidad política impulsando investigaciones parlamentarias y aumentando la presión pública sobre funcionarios clave del Gobierno. El intento reciente de interpelar a Manuel Adorni en el Congreso reflejó el creciente interés opositor en convertir los escándalos internos del oficialismo en uno de los ejes centrales de confrontación política.
Mientras continúan las disputas dentro del espacio libertario, distintos sectores observan con atención cómo evolucionará la relación entre Karina Milei, Santiago Caputo y los principales operadores políticos del Gobierno. Lo que comenzó como diferencias tácticas dentro del oficialismo empieza a transformarse en una crisis interna con potencial impacto institucional y electoral para la administración de Javier Milei.

















