Este miércoles, el Senado argentino se prepara para debatir y, posiblemente, aprobar el proyecto de ley conocido como «Ficha Limpia», que busca prohibir la candidatura de personas condenadas por delitos de corrupción. El proyecto ha generado controversia y tensiones dentro del oficialismo, especialmente tras la fallida sesión en Diputados en noviembre de 2024, donde la falta de quórum impidió su tratamiento.
El presidente Javier Milei se vio obligado a aclarar que la ausencia de apoyo en esa sesión no respondía a un pacto con el kirchnerismo, sino a desacuerdos internos sobre el contenido del proyecto. Posteriormente, se presentó una nueva versión del proyecto, que obtuvo media sanción en Diputados con 144 votos a favor.
En el Senado, el proyecto cuenta con el respaldo de 38 legisladores, incluyendo a senadores de provincias como Santa Cruz y Río Negro, lo que asegura su aprobación en el recinto. Sin embargo, la discusión no está exenta de polémica. Algunos sectores del oficialismo cuestionan la oportunidad política de la iniciativa y su posible impacto en figuras como Cristina Fernández de Kirchner, cuya condena por el caso Vialidad aún no está firme.
El debate sobre «Ficha Limpia» refleja las tensiones internas en el Gobierno y plantea interrogantes sobre la coherencia de sus políticas en materia de justicia y transparencia. A pesar de las críticas, el proyecto avanza hacia su posible sanción definitiva, consolidando una de las propuestas emblemáticas de la actual administración.

















