El descontrol de las tasas desarmó el “plan platita” de Caputo de cara a las elecciones

Facebook
WhatsApp
X
Telegram

El intento del Gobierno de inyectar pesos para reactivar el consumo antes de los comicios fue arrasado por la disparada del interés que paga el Tesoro, que licuó el efecto buscado. Ahora, la estrategia electoral está en crisis.


El “plan platita” que el ministro de Economía, Luis Caputo, intentó implementar para mejorar el humor social antes de las elecciones sufrió un revés inesperado: el violento aumento de las tasas de interés terminó absorbiendo el flujo de pesos y desactivó cualquier efecto dinamizador en la economía.

El objetivo del oficialismo era acelerar el gasto en subsidios y transferencias en sectores clave, sin disparar la inflación ni alterar el acuerdo con el FMI. Sin embargo, el exceso de emisión fue inmediatamente absorbido por las licitaciones de deuda, donde el Tesoro convalidó tasas cada vez más altas para captar pesos y contener la corrida cambiaria.


El efecto boomerang

Según analistas del mercado, el Gobierno cayó en su propia trampa: quiso financiar el “plan platita” con deuda en pesos, pero debió pagar rendimientos tan elevados que terminó reforzando la absorción monetaria, anulando el impacto positivo en el consumo.

Además, el endurecimiento de la política monetaria para frenar la suba del dólar terminó agudizando la recesión, especialmente en el interior del país, y dejó al oficialismo sin margen para relanzar medidas de alivio.


Riesgos para el Gobierno

El escenario electoral ahora se complica. Los brotes verdes que el Gobierno buscaba mostrar se marchitaron rápidamente, mientras la inflación amenaza con repuntar y el poder adquisitivo sigue en caída. Con una economía planchada y sin efectos visibles del “plan platita”, el oficialismo enfrenta crecientes dificultades para retener apoyos en las urnas.

No te pierdas ninguna noticia importante. Suscríbete a nuestro boletín.

El descontrol de las tasas desarmó el “plan platita” de Caputo de cara a las elecciones