Como condición para mantener la sostenibilidad fiscal, el Fondo reclama un recorte adicional sobre jubilaciones, asignaciones y programas sociales, con el objetivo de reforzar el superávit y garantizar que la deuda pública se reduzca de forma estructural.
¿Qué pidió el FMI?
- El organismo internacional exigió un ajuste adicional de 0,3 puntos del PBI, sobre lo pactado originalmente, para garantizar un superávit primario del 1,6 % del PIB a partir de 2027, necesario para sostener la reducción de la deuda estatal.
- Para lograrlo, se plantean recortes importantes sobre las jubilaciones, la AUH, las pensiones por discapacidad y otros subsidios, con foco en mejorar la focalización y eficiencia del gasto social.
Mecanismos de implementación
- Se acordará un registro social único (SIS) con asistencia técnica del Banco Mundial para depurar beneficiarios de AUH y pensiones por discapacidad, incluyendo evaluaciones de elegibilidad más estrictas a fin de año.
- La demanda incluye una reforma previsional integral, mayor recorte en gasto jubilatorio, consolidación de aumentos tarifarios y reducción de subsidios energéticos.
Contexto y riesgos sociales
- La revisión técnica del FMI considera la deuda argentina como “sostenible, pero con baja probabilidad”, mostrando preocupación por reservas externas frágiles y acceso limitado a mercados internacionales.
- Las medidas previstas —especialmente en un año electoral— podrían generar un impacto inmediato en la percepción pública y tensiones sociales, al afectar ingresos sensibles de sectores vulnerables.
Conclusión
El programa del FMI para Argentina ya no solo exige ajustes respecto del acuerdo inicial: ahora incluye recortes en programas sociales clave como jubilaciones, AUH y pensiones por discapacidad, para alcanzar un superávit fiscal reforzado y reducir gradualmente la deuda pública. El desafío será equilibrar la consolidación fiscal sin provocar un costo social inasumible, en medio de un clima político cada vez más polarizado.

















