Desde la asunción del presidente Javier Milei, el Programa de Respaldo a Estudiantes de Argentina (Progresar) ha experimentado una reducción significativa en su alcance y financiamiento. Según datos del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), en los últimos 15 meses, el número de beneficiarios se redujo en 500 mil, y el poder adquisitivo de las becas cayó un 44%. Este ajuste presupuestario representó un ahorro acumulado de casi el 90% hasta fines de 2024.
Para 2025, se proyecta una reducción adicional del 18% en comparación con el año anterior, lo que sugiere que no habrá recuperación del poder adquisitivo y que podrían producirse nuevos recortes en la cantidad de beneficiarios. Aunque la meta del presupuesto 2025 prevé alcanzar a 1,5 millones de jóvenes, en 2024 el programa solo llegó a un millón, a pesar de contar con un monto asignado mayor en términos reales.
El programa Progresar, implementado en 2014, tiene como objetivo brindar apoyo económico a jóvenes de entre 18 y 24 años que estudian y cuyos hogares no superan un salario mínimo. Actualmente, cuenta con tres líneas de becas: Progresar Obligatorio (para finalizar el nivel secundario), Progresar Superior (para carreras terciarias y universitarias) y Progresar Trabajo (vinculada a cursos de formación profesional).

















