A seis meses de la implementación del blanqueo de capitales, el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció que el Gobierno autorizará a los ciudadanos a utilizar dólares no declarados sin necesidad de justificar su origen. Esta medida busca incentivar la salida de dólares que permanecen en efectivo, en cajas de seguridad o fuera del sistema bancario, con el objetivo de reactivar la economía.
Caputo destacó que la remonetización de la economía es esencial y que permitir el uso de dólares sin restricciones facilitará este proceso. Sin embargo, la falta de detalles sobre la normativa ha generado preocupaciones sobre posibles implicancias legales y fiscales.
Especialistas en derecho tributario advierten que esta medida podría abrir la puerta a un sistema bimonetario y aumentar el riesgo de lavado de activos. Aunque el Gobierno asegura que se mantendrán controles, la falta de claridad en la normativa genera incertidumbre.
Desde la implementación del blanqueo, se estima que ingresaron al sistema financiero alrededor de 4.813 millones de dólares. Sin embargo, una parte significativa de estos fondos ha sido retirada, lo que plantea interrogantes sobre la efectividad de las medidas adoptadas.

















