Sí, leyeron bien. En una jugada magistral que deja en evidencia su capacidad de gestión, han decidido que la mejor manera de combatir la falta de agua en la provincia es… poner un tanque en pleno centro. ¡Brillante!
Porque, claro, después de semanas (o meses) sin agua en los barrios, lo que realmente necesitaban los riojanos era un tanque decorativo bajo el rayo del sol, para recordarles lo que es ver agua de cerca. Ahora solo queda la gran incógnita: ¿será agua potable o un experimento social para ver si alguien se anima a cebar un mate con ella?
Mientras tanto, el Gobierno de La Rioja no pierde la oportunidad de celebrar este «gran avance» como si hubieran descubierto la fórmula del agua en pleno desierto. La movida, sin duda, ha sido recibida con gran entusiasmo por los ciudadanos, especialmente aquellos que siguen esperando que salga algo más que aire de sus canillas.
Quizás en el futuro la solución a la crisis energética sea poner un generador en la plaza y esperar que la gente se alimente de esperanza. ¡Innovación en su máxima expresión!

















