En el primer «superdomingo» electoral de 2025, se registraron victorias de los oficialismos provinciales en Jujuy, Salta, Chaco y San Luis, aunque con una participación electoral que osciló entre el 52% y el 65%, evidenciando una tendencia de baja concurrencia en las urnas .
En Jujuy, el gobernador radical Carlos Sadir logró la reelección, mientras que en Chaco, Leandro Zdero, también de la UCR, retuvo el cargo. En Salta, Gustavo Sáenz, de origen peronista pero cercano a Javier Milei, obtuvo una victoria significativa, aunque el peronismo local, intervenido por Cristina Kirchner, sufrió una derrota histórica al no conseguir ninguna banca en juego . En San Luis, el gobernador Gustavo Poggi, de una fuerza provincial, también celebró su reelección.
Desde el oficialismo nacional, se intentó destacar la victoria del candidato a senador de La Libertad Avanza en la capital salteña como un triunfo propio, a pesar de que la participación en esa elección fue limitada. Además, se resaltó la alianza entre La Libertad Avanza y la UCR en Chaco como un ejemplo de unidad opositora.
El peronismo, por su parte, mostró un desempeño débil en Salta y Jujuy, donde la intervención kirchnerista no logró consolidar el apoyo popular. En Chaco y San Luis, aunque obtuvo resultados más competitivos, no logró superar a los oficialismos provinciales.}
Este panorama electoral refleja una ciudadanía cada vez más distante de la política tradicional, con una participación electoral en descenso y una fragmentación de la representación política que podría influir en los comicios nacionales de octubre.

















