El gobierno argentino, encabezado por Javier Milei, ha expresado su confianza en que la reciente flexibilización del cepo cambiario y la consiguiente suba del dólar no impactarán en los precios internos. Según el viceministro de Economía, José Luis Daza, la administración está implementando medidas para evitar que la volatilidad inicial del tipo de cambio se traslade a la inflación. Daza destacó que la gestión actual ha reducido la emisión monetaria y mantiene un superávit fiscal, lo que contribuye a contener las presiones inflacionarias.
La reciente devaluación del peso, que llevó al dólar mayorista a superar los $1.200, forma parte de un nuevo esquema cambiario que establece una banda flotante entre $1.000 y $1.400. El gobierno sostiene que este ajuste no constituye una devaluación, ya que el mercado determinará el valor del dólar dentro de las bandas establecidas, sin intervención directa del Estado. Esta medida busca mejorar la competitividad de las exportaciones y facilitar la integración de la economía argentina al mercado global.
A pesar de la volatilidad cambiaria, el gobierno mantiene su postura de que la inflación está más vinculada a desajustes anteriores en las políticas monetaria y fiscal que a las fluctuaciones del tipo de cambio. Funcionarios como el vocero presidencial, Manuel Adorni, han reiterado que no existe una relación directa entre el aumento del dólar y el incremento de los precios internos. Adorni subrayó que la dinámica inflacionaria persiste independientemente de los movimientos del dólar, señalando que la inflación era alta incluso cuando el tipo de cambio era más estable.
Sin embargo, algunos sectores económicos expresan preocupación por el posible impacto de la devaluación en los costos de producción, especialmente en rubros como la construcción y los combustibles. Aunque el gobierno ha asegurado que no intervendrá en el mercado para controlar los precios, se espera que se mantengan monitoreados los sectores donde el traslado de la suba del dólar a los precios podría ser más evidente.

















