En la Semana Social 2025 en Mar del Plata, la Comisión Episcopal de Pastoral Social emitió un discurso fuerte en torno a la justicia social y el modelo económico. Desde política y trabajo hasta el legado del Papa Francisco, la propuesta es clara: la economía no puede olvidar su rostro humano.
1. Contexto: la Semana Social y su legado
- La Semana Social 2025, convocada por la Comisión Episcopal de Pastoral Social y el obispado de Mar del Plata, se llevó a cabo del 8 al 10 de agosto en el Hotel Intersur, bajo el lema “La amistad social como sueño y camino. El legado de Francisco”
- En esta edición postpandemia y tras el fallecimiento del Papa Francisco, el encuentro reafirmó el llamado a centrarse en la fraternidad, justicia, y diálogo entre diversas voces: dirigentes políticos, sociales, sindicales, religiosos, y de derechos humanos
2. Mensajes clave del documento final
El comunicado de cierre incluyó advertencias contundentes sobre el modelo económico predominante:
- “El mercado, por sí solo, no garantiza el desarrollo humano integral y la inclusión social.”
- “La política no debe someterse a la economía, ni esta a la tecnocracia.”
- “Es imperioso que política y economía dialoguen al servicio de la vida.”
- Exigieron promover “una economía que favorezca la diversidad productiva y la creatividad para generar nuevos puestos de trabajo. El trabajo digno es el principal organizador de la vida social. El trabajo sin derechos no es bendición, es explotación”.
3. Llamado a poner la pobreza en el centro
- El obispo Rubén Frassia, en nombre de la Comisión Episcopal, sostuvo que “la pobreza debe estar en el centro de las preocupaciones de la democracia” y reclamó que “las políticas de ajuste no se practiquen sobre los pobres”.
- Subrayó la necesidad de una distribución más equitativa de la riqueza, con normas éticas que fortalezcan el sistema financiero y pongan el cuidado de la “Casa Común” sobre el lucro indiscriminado.
4. Más voces desde la Iglesia Católica
- En entrevista con El País, el arzobispo Marcelo Colombo (recién elegido presidente del Episcopado argentino) criticó que el orden económico se está buscando “a costa de los más vulnerables” y lamentó la “exacerbación de un discurso de crueldad” que carece de empatía.
- Colombo destacó que la Iglesia constata una creciente demanda de ayuda, incluso de sectores de clase media que enfrentan dificultades para llegar a fin de mes. Remarcó que sin Estado presente, en barrios populares proliferan redes informales o incluso estructuras del narcotráfico.
El pronunciamiento de la Iglesia en la Semana Social constituye una crítica sólida a un modelo económico centrado en el crecimiento técnico y la austeridad fiscal. Su visión: la economía debe recuperar su dimensión ética, priorizar el cuidado de la vida y el trabajo digno, y abrir un espacio real para los excluidos. Es una invitación clara para repensar nuestras políticas sin sacrificar la dignidad humana.

















