Las negociaciones salariales entre el Gobierno de La Rioja y los gremios que representan a los trabajadores estatales comenzaron a mostrar las primeras definiciones respecto de la recomposición que se anunciaría después del pago del medio aguinaldo. Desde la Confederación General del Trabajo (CGT) provincial adelantaron que el incremento que otorgará la administración de Ricardo Quintela tendrá una modalidad mixta: una parte será abonada en pesos y otra mediante los Bonos de Cancelación de Deuda (BOCADE), conocidos popularmente como «Chachos».
La información fue confirmada por Sebastián Di Fiori, dirigente de la UOCRA e integrante de la central obrera, quien reveló detalles de una reunión mantenida con el gobernador riojano. Según explicó, el esquema previsto contempla que el 80% del aumento salarial se liquide en moneda nacional, mientras que el 20% restante se instrumentará mediante la utilización de los bonos provinciales.
Si bien todavía no se definieron los porcentajes concretos del incremento ni los montos finales que percibirán los empleados públicos, desde la CGT señalaron que las conversaciones continuarán durante los próximos días y que el objetivo es alcanzar una mejora salarial que permita amortiguar la pérdida del poder adquisitivo provocada por la inflación y la caída de los ingresos provinciales.
De acuerdo con las explicaciones brindadas por Di Fiori, los «Chachos» volverán a circular en formato físico y mantendrán características similares a las implementadas durante la experiencia anterior. Entre los beneficios previstos figuran descuentos para el pago de servicios públicos e incentivos destinados a facilitar su utilización dentro del circuito comercial riojano.
El dirigente sindical destacó que la primera etapa de circulación de los BOCADE generó un impacto positivo sobre el comercio local y sostuvo que la reaparición de la cuasimoneda podría contribuir a dinamizar la actividad económica en un contexto de retracción del consumo. Asimismo, afirmó que el Gobierno provincial se comprometió a supervisar los precios y evitar posibles abusos o recargos para quienes utilicen los bonos en las operaciones cotidianas.
La posibilidad de una nueva emisión de «Chachos» ya había sido respaldada por otros sectores de la CGT. Daniel Mercado, secretario general de UPCN La Rioja e integrante del triunvirato de la central obrera, consideró que el instrumento representa una alternativa válida para sostener el ingreso de los trabajadores frente a las dificultades financieras que atraviesa la provincia. El dirigente señaló que, aunque el cobro íntegro en pesos sería el escenario ideal, las restricciones presupuestarias obligan a analizar mecanismos extraordinarios.
Por su parte, el gobernador Ricardo Quintela ratificó recientemente que los BOCADE volverán a entrar en vigencia, aunque evitó precisar una fecha exacta para su implementación. El mandatario sostuvo que la medida no responde a una situación de insolvencia provincial, sino a una estrategia orientada a enfrentar las consecuencias del ajuste nacional y preservar el poder adquisitivo de los trabajadores riojanos.
La discusión salarial se desarrolla en un contexto de creciente tensión financiera entre la provincia y la administración de Javier Milei. Desde el Gobierno riojano sostienen que la reducción de transferencias discrecionales y la falta de asistencia extraordinaria por parte de la Nación obligan a buscar herramientas alternativas para sostener el consumo y garantizar la capacidad de respuesta del Estado provincial.
La eventual reaparición de los «Chachos» también recibió señales de respaldo por parte de sectores comerciales y empresariales, que consideran que la circulación de los bonos podría contribuir a reactivar las ventas y fortalecer la economía interna. No obstante, algunos referentes plantearon la necesidad de que la emisión sea acotada y cuente con respaldo financiero suficiente para evitar distorsiones en el mercado.
Mientras continúan las negociaciones paritarias, los gremios esperan que durante las próximas reuniones se definan los porcentajes de incremento y el cronograma de aplicación. La discusión salarial aparece como uno de los principales desafíos para la administración provincial en medio de un escenario económico complejo y de un vínculo cada vez más conflictivo con la Casa Rosada.
La confirmación del esquema mixto de pago marca además el regreso de una herramienta financiera que tuvo un fuerte protagonismo durante 2024 y que ahora vuelve a ocupar un lugar central en la estrategia económica del Gobierno de La Rioja. La evolución de las negociaciones y la respuesta de los trabajadores serán determinantes para evaluar el impacto que tendrá esta decisión sobre el clima social y económico de la provincia.

















