Durante el Tedeum del 25 de Mayo, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, expresó fuertes críticas hacia las políticas del presidente Javier Milei, señalando un aumento en la desigualdad social y una desconexión del Gobierno con las necesidades del pueblo. Estas declaraciones generaron incomodidad en el oficialismo, recordando tensiones previas con el papa Francisco.
A pesar de las observaciones de la Iglesia, el Ejecutivo ha manifestado que no modificará su estrategia política ni su estilo de gestión. Fuentes cercanas al Gobierno indican que Milei considera estas críticas como parte del debate democrático y no planea alterar su enfoque económico ni su comunicación directa con la ciudadanía.
La Conferencia Episcopal Argentina también ha expresado preocupación por la situación de las personas con discapacidad, destacando la necesidad de que las políticas públicas prioricen su atención. En un comunicado, señalaron su sorpresa ante el «desconocimiento y desinterés hacia la realidad de la discapacidad» por parte del Gobierno.
En este contexto, diversos sectores de la sociedad, incluidos jubilados y organizaciones de derechos humanos, han anunciado movilizaciones para expresar su descontento con las medidas de ajuste implementadas por el Gobierno. Estas protestas reflejan un creciente malestar social frente a las políticas actuales.
La persistencia de la Iglesia en sus reclamos y la respuesta del Gobierno evidencian una tensión creciente entre ambas instituciones, en un escenario marcado por desafíos económicos y sociales.

















