En plena campaña bonaerense y tras una serie de derrotas legislativas, el vínculo con el armado político conformado por Karina Milei, Eduardo “Lule” Menem y Sebastián Pareja comienza a pasar factura a Javier Milei. El costo político es tangible en territorio y en el Congreso.
1. Derrotas legislativas y desgaste en el Congreso
En las últimas semanas, el oficialismo sufrió una racha de 12 derrotas consecutivas en Diputados, incluyendo el rechazo a leyes importantes como las emergencias en salud, discapacidad y financiamiento universitario. Estas derrotas debilitaban la estrategia política del Gobierno y dejaron al descubierto la fragilidad de su base legislativa, afectando la credibilidad del modelo de “muralla fiscal” defendido por Milei.
2. El armado bonaerense, foco de críticas
La provincia de Buenos Aires es clave para la estrategia electoral. Milei no participó directamente en la confección de las listas; delegó en su hermana Karina y en Eduardo “Lule” Menem, con Sebastián Pareja a cargo del armado en el terreno. Esto generó tensiones dentro del partido y fue cuestionado por sectores afines a Santiago Caputo.
3. Imagen debilitada: campaña con dudas
Un estratega del oficialismo admitió que las encuestas muestran resultados adversos en varias secciones electorales. En particular, en la Tercera sección están claramente abajo, lo que genera preocupación sobre el efecto contagio hacia las elecciones nacionales de octubre.
Además, algunos actos presidenciales, como el evento en Villa Celina, dejaron una imagen forzada y recibieron burlas en redes, exponiendo la desconexión entre la propuesta política y la percepción del electorado.
4. Alianzas cuestionadas y urgencia electoral
Para intentar superar este desgaste, La Libertad Avanza selló una alianza con el PRO en la Ciudad, en un intento de consolidar un frente opositor ante la inminente campaña. Sin embargo, la falta de estructura propia y la urgencia por generar volumen electoral contrastan con el discurso anti-casta del Gobierno.
5. Panorama general: una tormenta política
El rol predominante del núcleo Menem–Pareja en la política bonaerense, sumado a las derrotas en el Congreso y una imagen presidencial afectada, generan un panorama complejo. La alianza con los gobernadores y la necesidad de imponerse en la Provincia ahora se vuelven centrales para contener la crisis política.
En síntesis
Javier Milei comienza a pagar «el costo político» de su equipo más cercano: el eje Pareja–Lule Menem, síndrome territorial en Buenos Aires, fracturas internas y debilidad legislativa se combinan para amenazar la sostenibilidad de su liderazgo en plena campaña. El futuro ahora dependerá de cuánto logre recomponer su estrategia antes de octubre.

















