La histórica Cooperativa La Riojana, una de las más importantes del sector vitivinícola en la provincia, se encuentra analizando la puesta en marcha de un programa de retiros voluntarios para parte de su personal, como medida para afrontar su actual situación financiera.
Según confirmó César Tanquía, secretario general del gremio SOEVA, la propuesta surgió en el marco de un procedimiento preventivo de crisis presentado por la empresa, y está destinada principalmente a empleados que están próximos a la jubilación o con extensas licencias médicas. Actualmente, la cooperativa emplea a unas 260 personas en forma directa, además de más de 2.000 trabajadores en las fincas.
La medida, según fuentes sindicales, se planteó como una alternativa consensuada, y será discutida en una nueva reunión prevista para el próximo sábado 24 de mayo. También se analiza la posibilidad de aplicar otras acciones como recortes en la jornada laboral y reestructuración de turnos, con el fin de evitar despidos masivos.
El gerente de La Riojana, Fabián Caimi, explicó que se está trabajando junto a los gobiernos provincial y nacional en busca de asistencia económica, aunque reconoció que las herramientas disponibles son paliativas y no resuelven el problema estructural que atraviesa el sector.
La crisis no es exclusiva de esta cooperativa: otras bodegas de la región como La Puerta, San Huberto y Flechas también reportan dificultades para sostener su actividad debido a la caída sostenida en las ventas de vinos.

















