Malestar en las Fuerzas Armadas por las limitaciones impuestas a los F-16 en acuerdo con el Reino Unido

Facebook
WhatsApp
X
Telegram

La compra de los 24 aviones F-16 por parte del Gobierno argentino sigue generando controversia. Aunque el ministro de Defensa, Luis Petri, celebró el acuerdo firmado con Dinamarca como un paso hacia la modernización de la Fuerza Aérea, dentro de las Fuerzas Armadas crece el malestar por las condiciones que, según fuentes militares, se habrían aceptado para no afectar los intereses del Reino Unido en las Islas Malvinas.

Una fuente de alto rango afirmó que el convenio con la empresa danesa Terma Global —encargada de las mejoras técnicas— incluye limitaciones impuestas por exigencia británica. Según esa versión, el radar de tiro de los F-16 estaría recortado a un alcance de 60 millas, un rango que impide una eventual capacidad ofensiva sobre las islas ocupadas, dada la capacidad de detección británica que supera las 200 millas.

“La idea es evitar que estos aviones representen una amenaza potencial para las defensas británicas en Malvinas. A 60 millas ya te detectaron y te tiraron abajo”, advirtió el oficial consultado.

Desde la conducción de la Fuerza Aérea relativizaron esa afirmación. Aseguran que las aeronaves contarán con todas las capacidades habilitadas y que incluso podrán ser reprogramadas localmente. También destacan que el contrato no incluye componentes británicos, lo que impediría un veto formal. Sin embargo, admiten que los países miembros de la OTAN —como Dinamarca— pueden someter las ventas a condiciones de uso que limiten ciertas prestaciones.

En este caso, el reclamo británico habría consistido en limitar por software el alcance del radar y otras funciones periféricas de los F-16. Esto, señalan las fuentes críticas del acuerdo, dejaría a los aviones sin capacidad efectiva para operar sobre las Malvinas sin exponerse a ser derribados.

El antecedente más cercano de restricciones similares es el caso de los aviones Pampa III, cuya venta a Bolivia fue vetada por Israel debido a la relación de ese país con Irán.

En medio del debate, una fuente del Ministerio de Defensa negó que Terma intervenga sobre los radares, y afirmó que los tapes de software adquiridos por Argentina corresponden a los más avanzados disponibles para aeronaves de tipo MLU (Mid-Life Update).

La controversia revela las tensiones internas en el sistema de defensa nacional respecto al vínculo con los países de la OTAN y al alcance real de la inversión anunciada por el gobierno de Javier Milei, que busca posicionarse internacionalmente sin confrontar con los intereses británicos sobre el Atlántico Sur.

No te pierdas ninguna noticia importante. Suscríbete a nuestro boletín.

Malestar en las Fuerzas Armadas por las limitaciones impuestas a los F-16 en acuerdo con el Reino Unido