En un evento de Fundación Faro en Puerto Madero, el presidente cuestionó la idea de que los argentinos sufren falta de ingresos, calificándola de “pelotudez” y defendiendo el veto a las medidas sociales aprobadas por el Congreso.
Lo que dijo Milei
Durante el cierre de una conferencia en la Fundación Faro, Milei afirmó que el argumento de que “la gente no llega a fin de mes” es una estrategia para “ponerse sensiblera”. Remató con una frase polémica: “Si esto fuera cierto, al salir a la calle ustedes verían cadáveres”, asegurando que no existe crisis social porque “las calles no están así”.
Insistió en que calificar el salario como insuficiente representa un “insulto a quienes hacen un esfuerzo honesto”. Además, advirtió que alcanzar un país más desarrollado podría llevar de 30 a 40 años, y subrayó que quienes critican el ajuste “no conocen esa vida honesta”.
Contraste con datos socioeconómicos
Pese a sus declaraciones, indicadores oficiales muestran un panorama diferente:
- En el primer trimestre de 2025, la pobreza alcanzó al 31,7 % de la población, tras un pico del 54,8 % en 2024 según el INDEC.
- Los salarios reales sufrieron una caída del 6 % interanual, mientras la desigualdad empobrece a amplios sectores del país.
- La canasta básica familiar superó el $1.128.000 en junio, muy por encima del Salario Mínimo Vital y Móvil de $317.800. Milei minimizó estos datos afirmando que “la canasta crece menos del 10 %” y sacó a la gente “de la pobreza”.
Críticas políticas y contexto
- La frase fue repudiada por dirigentes opositores y referentes sociales quienes la calificaron como una metáfora personal para evadir la realidad de precariedad que enfrentan millones en Argentina.
- Se produce en medio de fuertes tensiones institucionales por los vetos a la Ley de emergencia en discapacidad y al aumento de jubilaciones, lo cual provocó nuevas movilizaciones callejeras y críticas a la falta de sensibilidad social del Ejecutivo.
Conclusión
El presidente Javier Milei desestimó las denuncias de crisis económica con declaraciones contundentes y minimizando las dificultades de los más vulnerables. Si bien sus afirmaciones buscan negar el impacto social del ajuste, contrastan con datos oficiales que muestran pobreza persistente, caída salarial y aumento de la desigualdad. Las tensiones crecen en un contexto político donde los vetos y el discurso liberal chocan cada vez más con la realidad cotidiana de la población.

















