Un estudio del Observatorio Argentinos por la Educación, elaborado a partir de las respuestas de los estudiantes argentinos de 15 años en el cuestionario del PISA 2022, revela una realidad preocupante: el 63 % de estos adolescentes percibe que su falta de recursos económicos será un obstáculo para concretar sus proyectos de vida después de la escuela obligatoria.
Datos clave del estudio
- El 63 % de los estudiantes manifestó temor a no contar con los recursos económicos necesarios para alcanzar sus sueños, un porcentaje que supera al promedio de la OCDE del 52%
- El informe aborda cómo la escuela por sí sola no alcanza para compensar desigualdades socioeconómicas ni la ausencia de acompañamiento vocacional.
- La presión familiar y la falta de orientación son señaladas como factores que incrementan el riesgo de abandono o no culminación del ciclo secundario.
Contexto nacional e internacional
La problemática no es aislada. Según datos de la UCA, 6 de cada 10 niños y adolescentes en Argentina viven en condiciones de pobreza, lo que refuerza el peso del entorno socioeconómico sobre las expectativas de los más jóvenes.
Por su parte, la Organización Internacional del Trabajo advierte en su literatura global sobre que la pobreza y la precariedad afectan negativamente las aspiraciones juveniles, limitando sus inversiones en capital humano y afectando sus trayectorias educativas y laborales.
Implicancias y urgencia política
Este escenario expone la urgencia de implementar políticas estructurales que:
- Fortalezcan la orientación vocacional desde la escuela secundaria.
- Generen apoyos económicos y bursátiles efectivos que posibiliten el acceso a estudios superiores.
- Combatan la desigualdad en condiciones de aprendizaje y acceso.
La combinación de estos enfoques no solo permitiría mejorar la terminalidad educativa, sino también reactivar las aspiraciones y el proyecto de vida de una generación golpeada por la crisis económica.

















