Gobernadores de distintas provincias argentinas han expresado su preocupación por las recientes modificaciones en el sistema tributario nacional, que, según afirman, provocarán una pérdida significativa de recursos coparticipables. El gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, señaló que las provincias podrían perder hasta un billón de pesos debido a los cambios en los anticipos anuales del Impuesto a las Ganancias y en las retenciones del IVA a las operaciones aduaneras.
Estas modificaciones, implementadas por la Administración Federal de Ingresos Públicos (ARCA), han sido criticadas por los mandatarios provinciales, quienes argumentan que afectan directamente la autonomía fiscal de las provincias y agravan su situación financiera. Ziliotto destacó que el gobierno nacional ha decidido aplicar una reducción de la recaudación cuatro meses antes de lo previsto, lo que ha provocado una disminución automática de los recursos que las provincias reciben por coparticipación.
Además, el ministro de Economía bonaerense, Pablo López, calificó la caída en los recursos coparticipados a la provincia de Buenos Aires como «brutal e inédita», atribuyéndola a las políticas de ajuste implementadas por la administración de Javier Milei. Según López, la provincia de Buenos Aires es la más perjudicada por el mal desempeño tributario de la Nación, tanto en términos absolutos como relativos.
Ante esta situación, los gobernadores han solicitado al gobierno nacional una revisión de las políticas fiscales y una compensación por la pérdida de ingresos, para evitar mayores recortes en áreas clave como salud, educación e infraestructura.

















