Un inesperado testimonio en la comisión investigadora por el caso “Criptogate” desarmó el plan del diputado Martín Menem para neutralizar la pesquisa y exponer eventuales irregularidades en la promoción de $LIBRA.
El testimonio que cambió el guion
Durante la audiencia, el testigo radical Iñaki Apezteguía ofreció declaraciones que contradijeron el discurso oficialista. Su relato desacreditó el intento de minimizar la responsabilidad de los aliados de Milei, y apuntó que hubo una articulación coordinada entre sectores gubernamentales y legisladores para impulsar la criptomoneda. Ese relato, según fuentes de la comisión, “arrasó con la narrativa de Menem” al exponer vínculos claros con la difusión de $LIBRA.
Estrategia oficialista en crisis
El objetivo de Menem, apoyado por el bloque oficialista, era presentar el caso como un error aislado de unos pocos o incluso una maniobra opositora. El testimonio difícilmente encaja en esa versión: al señalar actores específicos y mecanismos coordinados, obligó a la comisión a abrir un nuevo eje sobre responsabilidades políticas directas.
Repercusiones inmediatas
Tras la intervención de Apezteguía, el clima en la comisión cambió. Diputados radicales aprovecharon el contexto para exigir que se investigue a todos los involucrados, incluso a los dirigentes que impulsaron $LIBRA desde el oficialismo. El testimonio sirvió para reforzar el pedido de una investigación más amplia y menos complaciente.
¿Qué se viene?
Con la nueva perspectiva aportada por el testigo, la comisión podría:
- Convocar a más referentes del oficialismo para ampliar la nómina de investigados.
- Solicitar documentación bancaria y registros de comunicación entre legisladores y equipos de Milei.
- Reforzar la argumentación para solicitar un juicio político a los implicados por abuso de influencia.
En resumen, un testimonio inesperado logró dar vuelta la estrategia diseñada por Menem, obligando al oficialismo a enfrentar una agenda de investigación mucho más amplia y comprometedora.

















