La petrolera estatal YPF anunció un incremento del 35% en el precio de los combustibles, que rige desde la medianoche de este lunes. Se trata de una de las subas más significativas del año y marca un fuerte impacto para consumidores y sectores productivos.
La medida responde a la suba internacional del precio del petróleo, impulsada por las tensiones geopolíticas que elevaron los valores del crudo durante junio. Además, fuentes del sector indican que YPF decidió ajustar sus precios para corregir un desfasaje estimado entre el 15% y el 18%, con el objetivo de recuperar márgenes de refinación.
El aumento se aplicará en todo el país y se espera que en las próximas horas otras compañías sigan el mismo camino. De esta manera, se consolida una tendencia al alza en los precios de los combustibles, que ya venían registrando ajustes en los últimos meses.
El incremento tendrá un impacto directo en el costo de vida, ya que afectará no solo a quienes utilizan vehículos particulares, sino también al transporte de cargas y al precio de productos de consumo masivo. Especialistas advierten que cada aumento en los combustibles se traslada a la inflación de manera inmediata.
En paralelo, YPF avanza con su esquema de precios variables por horario, una política que ya comenzó a implementarse en algunas estaciones de servicio. Esta estrategia apunta a incentivar el consumo en horarios de baja demanda y optimizar la rentabilidad.
El nuevo aumento refuerza el panorama de tensión inflacionaria en el país y suma presión sobre una economía ya golpeada por la recesión y la caída del poder adquisitivo.

















