La alianza política Lista 15 – Federales obtuvo una victoria por apenas 232 votos frente a La Libertad Avanza, en una elección local que evidencia un escenario político más competitivo y fragmentado en la provincia de La Rioja.
Una contienda reñida
Con el escrutinio prácticamente completo, Federales alcanzó 12.208 votos (44,39 %) mientras que La Libertad Avanza sumó 11.976 votos (43,55 %). La tercera fuerza, Unión Cívica Radical sin alianzas, obtuvo alrededor del 6,7 % con 1.846 sufragios.
Este resultado deja una provincia con mapa dividido: en la ciudad de Chilecito y en el distrito de Nonogasta, La Libertad Avanza ganó terreno, mientras que en el resto de los distritos el armado territorial de Federales logró sostener la ventaja.
Reacción en las calles
Al conocerse los resultados, militantes de La Libertad Avanza recorrieron en caravana varias cuadras del centro de Chilecito hasta la plaza principal, en lo que fue una celebración espontánea. No se registraron incidentes durante la movilización.
Por otro lado, desde Federales se reconoció la estrecha diferencia y se apuntó a que el resultado exige revisar estrategias, alianzas y despliegue territorial de cara a los próximos comicios.
¿Qué revela el resultado?
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El desgaste del oficialismo local: Aunque Federales ganó, no logró ampliar la ventaja respecto de elecciones anteriores en la ciudad y en Nonogasta, lo que sugiere una pérdida de impulso en los bastiones urbanos.
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El auge de lo “libertario”: La Libertad Avanza muestra un avance significativo en distritos y zonas tradicionalmente dominadas por el peronismo o fuerzas locales, indicando un cambio posiblemente estructural en el electorado.
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Territorio como factor clave: La disparidad entre ciudad/distritos muestra que más allá de la marca política, la base territorial (militancia, presencia local, estructura) sigue siendo decisiva.
Perspectivas hacia adelante
La ajustada victoria obliga a ambos espacios a replantear su estrategia. Para Federales, el desafío será consolidar su dominio en distritos y recuperar fuerza en la ciudad. Para La Libertad Avanza, tratar de convertir este impulso en bancas y base territorial más sólida. La fragmentación del voto y la irrupción de nuevas fuerzas obligan a alianzas y a una mayor atención al terreno, más allá de los discursos nacionales.
Conclusión
La elección en Chilecito no fue solo una victoria por unos escasos cientos de votos. Fue un aviso de que el tablero político provincial se mueve. La estrechez del margen y la celebración de los segundos demuestran que ninguna fuerza puede darse por seguro. En este contexto, el que despliegue mejor su estructura, entienda los nuevos comportamientos del electorado y movilice eficazmente su base tiene ventaja.
En definitiva, Chilecito se convierte en un termómetro de lo que puede venir en La Rioja: competencias más parejas, mayor volatilidad, y un electorado cada vez más exigente y cambiante.

















